Suiza revisa lucha contra piratería en la red pero no irá contra consumidores

Suiza ha revisado su legislación de propiedad intelectual para adaptarla al entorno digital y reforzar la lucha contra la piratería de contenidos como música o películas en la red, poniendo el foco en perseguir a los sitios de alojamiento del material pirateado y no a los consumidores que acceden al mismo.

La revisión de la ley pretende, por un lado, que los artistas y creadores sean indemnizados por su trabajo robado y que sus derechos de autor sean respetados, y por otro permitir a los productores defender mejor sus derechos para poder asegurar sus inversiones, informó el Consejo federal (Gobierno) helvético. Para ello, Suiza perseguirá legalmente a quienes permiten la puesta a disposición de contenidos ilegales, entre ellos los proveedores de alojamiento web que facilitan a los usuarios de la red almacenar los contenidos protegidos. Sin embargo, los consumidores podrán seguir descargando para su uso privado, por ejemplo, contenido que ha sido publicado en internet sin el permiso del titular de los derechos.

El Gobierno suizo opina que la lucha contra la piratería de contenidos ilegales en internet “comienza donde es más eficaz: en los proveedores de alojamiento web”, porque considera que “son ellos los que pueden decidir si sus servidores albergan o no contenidos pirateados y son ellos los que pueden eliminarlos rápidamente en caso de violación de la propiedad intelectyal”. Quedarán así obligados al principios “stay down”, que implica que deberán verificar que los contenidos ilegales que han retirado no sean republicados o cargados de nuevo en la página o plataforma. No está prevista en la revisión de la legislación el bloqueo de páginas, aclara el Consejo federal, aunque aclara que está permitido el tratamiento de datos para la persecución penal de violaciones del derecho de autor.

Estas medidas “ponen fin a un largo debate sobre las obligaciones de los proveedores de servicios de internet y generan una mayor seguridad jurídica para todas las partes afectadas”, según el Ejecutivo helvético. La revisión de la ley incluye además provisiones que permitirán a los investigadores y a las bibliotecas emplear para determinados usos sus recursos sin el permiso explícito del titular de derechos, a fin de adaptar la propiedad intelectual a las últimas evoluciones tecnológicas. También está prevista la introducción de un impuesto de 13 francos suizos (unos 15 euros) a los equipos, dispositivos  y soportes de reproducción, aunque todo ello no se aplicará a los videojuegos ni al software.

A cambio, Suiza mejorará la situación para artistas y otras personas del mundo de la cultura, así como para los productores, a fin de corregir el desequilibrio que se produce entre el, cada vez mayor, uso de obras en internet y el estancamiento o retrocesos de sus ingresos por esta posibilidad. Se protegerán sus derechos ahora 70 años en lugar de los anteriores 50, lo que da a los productores más tiempo de amortizar sus inversiones. Por otra parte, habrá una mayor protección de las fotografías y una gestión más eficaz de los derechos ligados a los vídeos bajo demanda, y el Gobierno asegura que no se prevé por ello un encarecimiento de la oferta para los consumidores.